Podcast 19

Title: “Terapias tradicionales y alternas para el tratamiento de la esquizofrenia”

By Natalia Ortíz


Natalia Ortíz

University of Puerto Rico, Rio Piedras Campus
Faculty: Natural Science
Baccalaureate: Integrative Biology
Year: 4th


Transcript (in spanish)

Muy buenos días a todos y bienvenidos a este primer episodio de Avances en la Neuropsiquiatría. Yo soy Natalia Ortiz y hoy estaremos discutiendo algunos tratamientos convencionales y la implementación de terapias alternas para personas diagnosticadas con esquizofrenia. Primeramente, me gustaría explicar de manera general la enfermedad y darles un trasfondo histórico para así poder entender mejor cómo funcionan las terapias existentes hoy en día y en qué se basan para desarrollar nuevas tecnologías. La esquizofrenia es un desorden mental que se caracteriza por la interpretación distorsionada de la realidad. Algunos de los síntomas más comunes son las alucinaciones, delirios, habla desorganizada, catatonia, depresión, y pensamientos suicidas. A nivel fisiológico los pacientes presentan agrandamiento en los ventrículos cerebrales y perdida de materia gris, así como de conectividad en la corteza prefrontal, incremento en neurotransmisión glutamatérgica, y función alterada de dopamina y GABA. Los pacientes diagnosticados con este desorden son categorizados en base al tipo de sintomatología que presentan y es importante destacar que esta enfermedad es un espectro por lo cual la intensidad de los síntomas y el manejo de estos es diferente por cada persona.

 A finales del siglo 19 Emil Kraepelin integró las características clínicas más contundentes de este desorden mental bajo el diagnostico de demencia precoz que luego pasaba a subdividirse en sus diferentes variantes. Ya para el 1919 Eugen Bleuler crea el termino esquizofrenia, y modifica los criterios clásicos de la enfermedad para identificar el desorden como un conjunto de enfermedades. En la actualidad en Puerto Rico los médicos se dejan llevar por los criterios determinados por el DSM-5, en donde se detallan que los síntomas y criterios que un paciente presenta además de los tipos de esquizofrenias: catatónica, paranoica, desorganizada, residual, y no diferenciada. Según el análisis de situación de la salud en puerto rico, en la isla existe una incidencia relativamente baja de este desorden ya que se estima que afecta a un 0.1% de la población puertorriqueña, en contraste la incidencia a nivel mundial varia de un 0.33% a 0.75%. 

Esta enfermedad también posee un componente genético y factores de riesgo ambientales. Se han llevado a cabo estudios de genoma amplio en donde se ha encontrado que en los genes NRG1, DTNBP1, y DISC1 se pueden localizar biomarcadores de la enfermedad en base a mutaciones en ciertos locus. De igual modo se han identificado factores de riesgo ambientales que incrementan las posibilidades de dar a luz a un bebé que padezca esta condición como lo son la hambruna, uso de cannabis, infecciones prenatales, edad avanzada de los padres, y complicaciones al nacer.

Actualmente las terapias farmacológicas existentes para esta enfermedad conllevan el uso de antipsicóticos. Estos medicamentos utilizan distintas rutas para apaciguar la sintomatología, y en su mayoría logran neutralizar los síntomas positivos que involucran las alucinaciones y delirios, pero la eficacia que poseen en los síntomas negativos, ósea anhedonia y catatonia, es casi mínima. Entre los antipsicóticos más utilizados se encuentran los bloqueadores de receptores de dopamina 2. Estos antagonistas se encargan de prevenir la activación por dopamina de la corteza auditiva y la corteza visual de modo que se reduzcan las alucinaciones en estos pacientes. Uno de los problemas que presentaban estos bloqueadores de primera y segunda generación es que logran revertir la hyperdopaminergia a nivel subcortical, no al nivel cortical. Con la elaboración de los nuevos fármacos categorizados como neurolépticos de tercera generación que retienen las propiedades agonistas de bloqueadores de receptores de dopamina 2 a la misma vez que integra propiedades de antipsicóticos atípicos como lo son lo que se enlazan a receptores de serotonina 2ª, con efectos secundarios más leves. Aún con todos estos avances estos fármacos no poseen una eficacia completa para tratar todos los síntomas presentados por este desorden. 

Por otro lado, también existen nuevos estudios que tratan de crear nuevas terapias que se enfocan en el uso de la ruta de señalización de calcio como método para aliviar los síntomas de la esquizofrenia. En un estudio realizado en modelos ex vivo de linfocitos T de derivados de pacientes se encontraron nuevas localizaciones objetivo para terapias que pueden utilizar la ruta de señalización de la fosfolipasa Cy1 y calcio. En estos estudios se demostró que bloqueadores de canales del tipo L de calcio y corticoesteroides como nuevas clases de neuro fármacos con potencial para un tratamiento más personalizado.

El uso de terapias y metodologías alternas también ha sido utilizado y es un campo que sigue en desarrollo para traer beneficios al paciente cuando se combina con terapias neurofarmacologicas. Muchos de los pacientes que padecen de este desorden mental presentan una baja actividad social y que alrededor de menos del 14% de los pacientes logran recobrar su vida social una vez se someten a tratamiento. Por medio de la terapia de recuperación social (SRT) la cual es una variante de la terapia de comportamiento cognitivo, se enfoca la intervención en las metas y valores del paciente, mientras se identifican los problemas que retienen al mismo de recuperarse socialmente. Un estudio llevado a cabo para probar la eficacia de estas terapias logró ver resultados con en el 25% de sus participantes involucrándose en trabajos con paga luego de 15 meses de tratamiento y un 50% de los participantes en trabajos voluntarios o involucrados en educación. 

Por último, en el campo de la arquitectura se ha estado estudiando como los espacios se deben diseñar tomando en consideración las necesidades que tengan las personas que vayan a concurrir un lugar. Al igual que existen regulaciones para que las personas con impedimentos puedan tener un acomodo razonable en los espacios se ha implementado el mismo cuidado para los pacientes de salud mental. Las personas que padecen de esquizofrenia necesitan nichos con funcionalidades establecidas, predeterminadas, y claramente distinguidas. Es por esto que los espacios que se diseñan tomando las necesidades de estos pacientes en consideración se aseguran de cumplir con 5 dimensiones clave: ambiente balanceadamente estimulado, espacio legible, coherencia, control, y cualidades restauradoras del espacio. Adicionalmente, estudios se han enfocado en los efectos que las luces LED tienen en los patrones de sueño y actividad en personas neurotípicas y como estos mismo efectos pueden resultar detrimentales en pacientes parecientes de esquizofrenia. Las luces led blancas pertenecen al espectro de luz azul la cual interfiere con patrones de sueño, los ritmos circadianos, y los estados de alerta de los pacientes.

En base a los datos presentados anteriormente se entiende la necesidad e importancia de una metodología combinada de tratamientos para manejar los efectos positivos y negativos presentados por el trastorno de esquizofrenia. La combinación de terapias alternas que apelan al estado físico y cognitivo de la persona pueden funcionar como suplementos para el manejo de esta condición en una población que prefiere un acercamiento más holístico para evitar la dependencia única de antipsicóticos.